Tu lugar seguro

Una noche de insomnio hace muchos meses escribí esto. 

No encontré todavía un lugar seguro.

No encontré unos brazos que me abracen para dormir
Ni unas manos dispuestas a acariciarme el pelo,
Ni un un pecho que se aguante mi cabeza encima hasta que me quede dormida.

No encontré nadie que tenga esa costumbre, nuestra costumbre.    
Simplemente prefieren no dormir incómodos y dar media vuelta.  
Aprovechar la cama, desperezarse, dormir como si estuvieran solos. Y no los juzgo.  

Y yo, ahí, sola en mi rincón de la cama,  
Me acuerdo de Halsey cuando decía «And I’m still waking every morning but it’s not with you».      
Pero la canción no importa  
Porque yo no encontré todavía un lugar seguro.  
Uno que prefiera tener el brazo entumecido,  
Antes que no abrazarme.  
Uno que descubra el lugar en donde me gusta que me toquen el pelo, justo cuando empieza mi oreja y termina mi sonrisa.  
No encontré todavía un pecho como en el tuyo,  
Porque no sé si lo sabías  
Pero lo último que escuchaba antes de quedarme dormida  
Eran los latidos de tu corazón saliendo de tu remera  
Y ahora que no lo encuentro, sé que era ese, mi lugar seguro    

Y espero que todas las que vengan después que yo, lo encuentren también.  
Y planten bandera.  
Y lo hagan suyo,   Lo sientan propio.  
Y lo más importante,  
Que vos,  
Con sus cabezas apoyadas en tu pecho,  
Con tu mano acariciando su pelo justo donde empiezan sus orejas y terminan sus sonrisas,  
Con tus latidos saliendo de tu remera,  
Te quedes dormido de a poco,  
Y sonrías,  
Porque volviste a encontrar  

Tu lugar seguro.

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